...a través de Bertha Dudde - 16.04.1958
BD 7094 El mundo terrenal es el reino del adversario …

Dado que el mundo terrenal es el reino de Mi adversario, él también dispone un cierto derecho en éste, que no le voy a restringir, pero que vosotros, los humanos mismos, le podéis impugnar, si no os sometéis a su voluntad. Pues él busca influir en vuestra voluntad precisamente a través del mundo, a través de todo lo que está relacionado con la materia …

Él busca intensificar vuestra codicia por la materia; os influye a través de la materia presentándoosla de manera tan tentadora que os esforzáis por obtenerla … Yo no le niego sus acciones ni sus intenciones, porque todavía tiene derecho sobre vosotros, quien una vez le seguisteis voluntariamente hacia las profundidades …

Pero vosotros le podéis resistir, podéis resistir todas las tentaciones si realmente queréis liberaros de él y completar con éxito vuestro camino terrenal. Porque él no puede forzar vuestra voluntad; podéis decidir por vosotros con total libertad, y debéis aprovechar esta libertad. Debéis reconocer el mundo como su reino y tratar de escapar de escapar de él. Porque siempre Yo os ayudaré en esto, si es vuestra seria voluntad.

Y así nunca podréis liberaros de la responsabilidad hacia vuestra alma, porque solo vosotros decidís si Mi adversario mantiene el poder sobre vosotros o si os liberéis de él. Él no puede obligaros, y Yo tampoco ejerzo ninguna coerción, ni sobre vosotros ni sobre él …

Pero en la misma medida en que él pone a prueba su arte de la seducción en vosotros, también Yo estoy dispuesto a concederos dones de gracia, para que os sea posible poder resistirle a él. Y si ahora el estado mental actual de los seres humanos es tan bajo, si su pensamiento se dirige solo a las cosas materiales y todos sus pensamientos y deseos se dirigen únicamente a la adquisición de bienes terrenales, entonces esto es únicamente atribuible a los seres humanos, porque ceden voluntariamente a los deseos de Mi adversario, aunque podrían resistirlo.

Es siempre la libertad de voluntad la que determina el estado mental de cada ser humano, y esta libertad de voluntad nunca os es arrebatada mientas estéis en la Tierra como ser humano. Sin embargo, a través de su libertad de voluntad, a través del mal uso de su voluntad puede llevarlo a tal punto, que su voluntad sea atada nuevamente, que sea puesta de nuevo en un estado de absoluta falta de libertad, un estado que extremadamente doloroso … que él mismo se convierta en materia, por la que él mismo se esforzó durante su existencia terrenal.

Entonces, probablemente el adversario ha logrado la victoria al impedir el regreso a Mí, pero solo lo ha retrasado, y lo espiritual que creía haber ganado a través de su influencia le será arrebatado una vez más. Y esto también significa el debilitamiento de sí mismo nuevamente por un tiempo indefinido.

Mi Reino no es de este mundo … Estas palabras deberían deciros claramente a vosotros, los humanos, qué debéis pensar del mundo terrenal … si acaso deseáis tomar posesión algún día de Mi Reino. Pero son precisamente los seres humanos mundanos, los materialistas, quienes se conforman con las posesiones de este mundo; no aspiran a un Reino espiritual, porque ya están completamente bajo el hechizo del Señor de este mundo, aunque no lo conozcan como un ser que los influencia.

Porque los golpea con ceguera total, les impide incluso la más débil luz de cognición, enciende luces cegadoras que hacen imposible ver la verdadera luz … Y Yo no detendré su obra, porque concierne de la libre decisión de voluntad que el ser humano debe tomar en la Tierra …

Pero Mis recursos podrían contribuir a un cambio de voluntad, pues consisten principalmente en mostrar a los seres humanos la transitoriedad de la materia, quitándoles repetidamente sus posesiones para inducirlos a esforzarse por bienes imperecederos … razón por la cual, en el fin de los tiempos, ocurrirán repetidamente acontecimientos que señalarán a los seres humanos muy claramente la inutilidad de lo que el mundo terrenal ofrece.

Porque Yo no dejo nada por hacer que pueda ayudar a los seres humanos; hago todo lo posible para salvarlos del destino de un nuevo destierro, de cuyo significa los seres humanos no saben y tampoco lo creen cuando se les transmite este conocimiento. Y, por lo tanto, mucho ocurrirá todavía antes de que llegue el día final, que decidirá irrevocablemente el destino de todos los seres humanos …

Amén